//Viernes Santo//
Cuando la noche cae y el crujir de los pasos se hace eco en nuestras calles, Nueva Carteya se rinde ante la mirada más dulce y dolorosa. María Santísima de las Angustias, Madre de la fe y el consuelo, recoge en su regazo el mayor de los sacrificios por amor.
En sus manos se refleja el sentir de todo un pueblo que camina a su vera, buscando en su manto el refugio a nuestras propias angustias. Que su luz y su infinita ternura nos guíen siempre.
Fotos de Segudidores.










No hay comentarios:
Publicar un comentario