// Domingo de Resurrección//
Las campanas repican a gloria y el sol de la mañana ahuyenta toda sombra. ¡Cristo ha resucitado! Nuestro Padre Jesús Resucitado inunda de luz y de vida cada rincón de Nueva Carteya, recordándonos que la muerte no tiene la última palabra y que la esperanza ha triunfado.
Es el día de la alegría compartida, del reencuentro de un pueblo que celebra el misterio más grande de nuestra fe. Que la luz de su rostro resplandeciente nos llene de fuerza, paz y júbilo para todo el año.


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