a nuestro Padre Jesús Nazareno:
Cuando el silencio llena las calles y la madrugada abraza a Nueva Carteya,
tu presencia despierta la fe de un pueblo entero.
Eres la luz que guía nuestros pasos, la esperanza del que sufre y el consuelo de quien te reza en silencio.
Cada amanecer contigo nos recuerda que nunca caminamos solos,
que incluso en la oscuridad más profunda siempre aparece tu mirada serena para levantarnos el alma.
Por eso hoy te pedimos fuerza para seguir adelante, humildad para vivir con bondad y fe para nunca apartarnos de Ti.
Señor de la Madrugada,
quédate siempre junto a tu pueblo,
y haz que nuestros corazones caminen eternamente tras tus pasos.




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